Educación basada en el lugar: enfoques y prácticas educativas para el desarrollo sustentable

El aprendizaje basado en el lugar dice relación con enfoques que dirijan la atención de los estudiantes hacia los fenómenos, problemáticas y desafíos locales, considerando diversos aspectos socio-ambientales. Su propósito se puede resumir en el desarrollo de un profundo conocimiento del mundo que los rodea y de la relación simbiótica que existe con él. Este enfoque educativo favorece el planteamiento y reflexión sobre cuestiones como las siguientes: ¿Cómo generar y aumentar el compromiso de estudiantes y docentes con sus localidades? ¿Qué impactos se generan en sus comunidades al promover aprendizajes con sentido? ¿Cómo la conciencia y aprecio por el territorio promueven actitudes hacia el buen vivir a nivel local, el aprendizaje a partir de conocimientos y saberes ancestrales, que equilibren individuo, comunidad y naturaleza? ¿Qué estrategias se han mostrado exitosas en la integración de enfoques locales no tradicionales de salud y espiritualidad que dialoguen, tensionen y alimenten el currículo? Para la implementación de la educación basada en el lugar existen una serie de desafíos institucionales, curriculares y logísticos, muchas veces complejos. Romper con la inercia de prácticas educativas desactualizadas y normalizadas, desafiar los sistemas de creencias respecto de la innovación educativa, el trabajo con los apoderados y comunidades externas al establecimiento, los temores, inseguridades y la falta de dominio disciplinar para enfrentar estos desafíos, cómo desarrollar habilidades, competencias y valores mediante estas prácticas, son solo algunas de las temáticas que pueden ser discutidas en este ámbito. En este sentido, la reflexión respecto de cómo enfoques educativos pueden aportar hacia un cambio de paradigma en los distintos niveles y tipos de educación serán de gran aporte.